viernes, 27 de agosto de 2010

II


Me ahogo en mis palabras,
por que hoy no soy más que eso,
palabras que entran, pero que jamás salen,
que se azotan contra mi boca,
y allí mueren…
Palabras que nunca pudieron ser.
Hoy soy aquello que no pude decir,
aquello que me obligué a callar.
Esta noche todas las palabras se funden en mí.
Y en la inmensidad de la nada, hoy soy ellas,
trágicamente, somos una sola.